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Contra La Pared/ Against the Wall (Rpm, 2, Band 2) - Softcover

Fabry, Chris

 
9781414322155: Contra La Pared/ Against the Wall (Rpm, 2, Band 2)

Inhaltsangabe

Tim Carhardt está a la deriva en la vida con una sola meta—sobrevivir. Jamie Maxwell cree que ella puede convertirse . . . no . . . seconvertirá en la primera ganadora de la copa. Pero la vida no siempre es tan fácil como parece. ¿Qué pasa cuando los sueños y la fe se estrellan contra la pared? En el estilo característico usado por Chris Fabry en la serie Left Behind: The Kids, estos libros de ritmo acelerado mantendrán a los lectores, hasta a los más reacios, al borde de sus asientos. Vaya detrás de bastidores del deporte más visto de Norteamérica para ver cómo es estar en el interior de un carro de carreras a 200-mph mientras que se aceleran los motores y las vidas colisionan.

Tim Carhardt is drifting through life with one goal—survival. Jamie Maxwell believes she can become...no...will become the first female winner of the cup. But life isn't always as easy as it seems. What happens when dreams and faith hit the wall? In the trademark page-turner style used by Chris Fabry in the Left Behind: The Kids series, these fast-paced books will keep even reluctant readers on the edge of their seats. Go behind the scenes of America's most-watched sport to see what it's like inside a 200-mph race car as engines rev and lives collide.

Die Inhaltsangabe kann sich auf eine andere Ausgabe dieses Titels beziehen.

Auszug. © Genehmigter Nachdruck. Alle Rechte vorbehalten.

Contra la Pared

By CHRIS FABRY

Tyndale House Publishers, Inc.

Copyright © 2008 Chris Fabry
All right reserved.

ISBN: 978-1-4143-2215-5

Chapter One

MAM, HA OCURRIDO algo terrible -dijo Gabi Mndez con voz temblorosa. Sus manos todava temblaban, tanto que apenas poda sostener su telfono celular mientras se apresuraba a llegar adonde estaba el auto accidentado de Chad Devalon.

-Dnde ests? -dijo su madre. Su voz era tranquila e impasible, aunque Gabi se daba cuenta de que se esforzaba mucho por mantener la calma.

Gabi no les haba dicho nada a sus padres acerca de la prueba de manejo en el auto de Devalon. Ahora saba que eso haba sido un error y que lo escuchara de sus padres cuando la vieran.

-Ir al hospital en algunos minutos -dijo Gabi-. Podramos encontrarnos all?

Su mam titube. -Ests bien?

-Estoy bien, mam.

-Est bien, ahora mismo iremos para all.

Cuando Chad Devalon tuvo el accidente, Gabi haba llamado al 911 antes que los dems, dndole su ubicacin en la pista al operador mientras el auto todava se bamboleaba con las ruedas apuntando hacia arriba en el infield. Butch Devalon, el padre de Chad, y Shane Hardwick, el dueo del equipo, corrieron hacia el auto junto con el encargado de la pista quien llevaba un extintor de incendio.

"Chad!" grit Butch Devalon. Gabi pens que el peor sonido que se poda escuchar era el de un padre gritando el nombre de su hijo a un auto destrozado.

Ella no vio que Chad se moviese o hablase; una mala seal.

El seor Devalon forcejeaba torpemente con la red de seguridad de la ventanilla; trataba de alcanzar el arns de seis puntos.

-Detnte -dijo el seor Hardwick mientras soltaba la red de seguridad.

-Tiene razn -dijo Gabi. Su voz sonaba de un modo extrao, como si fuese un sacrilegio hablarle a quienes haban estado corriendo por tanto tiempo como estos dos. En su interior, algo se apoder de ella y habl con una voz ms fuerte-. Deberamos darle vuelta al auto antes de sacarlo. Si desabrocha el cinturn, caer directamente sobre el techo.

El encargado de la pista estuvo de acuerdo. -S, traer mi camin. -Volvi con un Ford F-250, haciendo patinar sus neumticos en el pasto del infield; una cadena haca un ruido metlico en la parte de atrs. Para entonces, se escuchaba la sirena de una ambulancia flotando sobre la pista como si fuera una cancin.

-No necesito una ambulancia -murmur Chad.

-nimo, hijo -dijo el seor Devalon.

Gabi haba visto la jactancia de Butch Devalon casi toda su vida. Su pap haba corrido contra l, primero en camiones, luego ascendiendo por la escalera de NASCAR hasta las carreras de la copa. Cuando el seor Devalon no terminaba primero o incluso entre los diez primeros, todava era la imagen viva de la confianza en uno mismo. A cada paso deca: Soy el nmero uno aunque hoy no haya ganado. En las entrevistas, se aseguraba que todos supieran que el otro sujeto no haba ganado realmente la carrera, l la haba perdido. l haba cometido un error o su equipo haba hecho algo mal. Les deca a todos que l debera haber estado en el crculo de los ganadores y que lo estara la prxima vez.

Sin embargo, la jactancia haba desaparecido, por lo menos temporalmente, cuando el seor Devalon le peda a su hijo que se quedara quieto. Pareca estar confundido, sin saber qu decir o hacer.

"Me est viniendo la sangre a la cabeza," dijo Chad, con un poco ms de fuerza.

El encargado de la pista enganch la cadena al auto y tir suavemente hasta que las ruedas golpearon el pasto.

Butch Devalon desenganch el arns y quit el volante, pero el techo estaba tan abollado que Gabi se preguntaba si podran sacar a Chad a travs de esa abertura.

Ella se dio vuelta e hizo seas a la ambulancia que entraba por el portn principal y se diriga a la pista. Cuando mir hacia atrs, haban sentado a Chad en el suelo y le estaban quitando el casco.

Los paramdicos llegaron y apartaron a los dems. Ahora, Chad se quejaba ms fuerte, dicindoles que estaba bien y que no haba razn para que estuvieran all. Le apuntaron a los ojos con una luz y trataban de que se quedara quieto, pero el segua empujndolos.

-Djalos que te revisen -dijo el seor Hardwick-. Es por tu propio bien.

-Les digo que estoy bien -dijo Chad. Pero cuando trat de ponerse de pie, grit de dolor y sus piernas sucumbieron.

Los paramdicos lo colocaron en una camilla y lo cargaron en la ambulancia.

Butch Devalon subi a la parte de atrs junto a Chad y le dio un vistazo a Gabi. Trat de sonrer pero la preocupacin arrugaba su rostro.

Gabi corri a travs del portn y cuesta arriba hasta su auto. Su telfono celular son mientras segua a la ambulancia.

-Gabi, soy Cassie -dijo su amiga. Su voz pareca una brisa fresca en un da sofocante-. Escuch que sucedi algo malo.

-Cmo te enteraste? -dijo Gabi.

-Tu mam llam al rbol de oracin y nosotros estamos al principio de la lista. Qu sucede?

El rbol de oracin. De la manera que lo haba dicho Cassie, pareca un organismo vivo. Era bsicamente una lista de nombres y nmeros de telfono al que llamaba la gente de la iglesia cuando se enteraba de que alguien estaba enfermo o iba a rehabilitacin o tenan un adolescente en problemas. Gabi lo llamaba el "arbusto del chisme" para hacer enfadar a su mam. Segn lo que ella saba, esta era la primera vez que haba estado en la lista, aunque supona que el sujeto de Florida, Teo Cabrera, haba estado en una de las ramas.

Cassie Strower era la mejor amiga de Gabi. De nias, pasaban las noches de verano acampando y las noches de invierno durmiendo la una en la casa de la otra. En ocasiones especiales, solan ir a hacerse las uas juntas, pero se haban ido distanciando a medida que Gabi pasaba ms tiempo corriendo. Cassie era la hija "perfecta." Una cristiana madura. Era la clase de muchacha que Gabi pensaba que su mam hubiera deseado tener. Esa aureola sobre su cabeza era lo nico que a Gabi no le gustaba de Cassie. Tena una dependencia de Dios que Gabi saba que ella nunca tendra.

-No puedo hablar ahora, Cassie. Estoy yendo al hospital. Slo ora por Chad. Tuvo un accidente en la pista.

-Entendido -dijo Cassie.

(Continues...)


Excerpted from Contra la Paredby CHRIS FABRY Copyright © 2008 by Chris Fabry. Excerpted by permission.
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